Documentos internos filtrados revelan que Meta estimó generar cerca del 10% de sus ingresos anuales de 2024, equivalentes a 16,000 millones de dólares, a partir de anuncios fraudulentos y productos prohibidos. A pesar de contar con sistemas de seguridad, la compañía permite que los usuarios de Facebook, Instagram y WhatsApp se expongan a unos 15,000 millones de anuncios engañosos todos los días. A nivel técnico, en lugar de bloquear inmediatamente a los anunciantes sospechosos que no alcanzan un 95% de certeza de fraude, el sistema de subastas automatizado de Meta aplica un modelo de "ofertas de penalización". Esto significa que la plataforma les cobra tarifas publicitarias más altas para permitirles operar, generando a la empresa unos 7,000 millones de dólares anualizados en lugar de erradicar el problema de sus redes.

El principal riesgo es que la inteligencia artificial detrás de la plataforma crea un ciclo de vulnerabilidad: si interactúas o haces clic en un anuncio fraudulento, el algoritmo de personalización asume que el tema es de tu interés y comenzará a mostrarte aún más estafas similares. Los informes indican que la compañía ha llegado a ignorar hasta el 96% de los reportes válidos de los usuarios sobre cuentas hackeadas y fraudes financieros, priorizando sus ingresos frente a la protección al consumidor. Frente a esta ola de tácticas maliciosas que incluyen phishing, scam o infoestealers, capacitarse a través del curso Intelli-Citizen se ha vuelto un recurso indispensable para que cualquier persona aprenda a identificar, esquivar y prevenir estas amenazas en su día a día digital.