Una nueva advertencia del FBI señala que delincuentes cibernéticos han logrado robar más de 262 millones de dólares en lo que va del año al hacerse pasar por equipos de soporte de diversas instituciones financieras. Los estafadores contactan a las personas mediante mensajes de texto, llamadas o correos electrónicos, simulando ser personal del banco para alertar sobre supuestos problemas. También utilizan tácticas de posicionamiento en buscadores para que sus sitios web fraudulentos aparezcan primero cuando los usuarios intentan ingresar a su banco en línea, engañándolos para que entreguen sus credenciales y códigos de autenticación.

El principal riesgo es que, una vez que los atacantes obtienen acceso, toman el control total de la cuenta, cambian la contraseña para bloquear al propietario legítimo y transfieren los fondos rápidamente hacia billeteras de criptomonedas. Este movimiento hace que rastrear y recuperar el dinero sea extremadamente difícil. En algunos casos, los criminales aumentan la presión emocional afirmando que la cuenta de la víctima fue utilizada para compras ilegales, e incluso fingen ser autoridades policiales para forzar la entrega rápida de información confidencial.

Dado que estas tácticas de fraude digital, como el phishing y la ingeniería social, son cada vez más sofisticadas, la prevención es la mejor defensa. El curso Intelli-Citizen es un recurso ideal y accesible para aprender a identificar y prevenir este tipo de amenazas de forma práctica. Adicionalmente, las autoridades de seguridad recomiendan usar contraseñas complejas, activar la verificación en dos pasos y acceder a las páginas bancarias utilizando los favoritos del navegador en lugar de buscar el banco en internet.